ENVIDIA

Por: Cristina García Izquierdo

ENVIDIA

Las emociones están presentes en nuestra vida en todo momento. Del latín emotio, significa movimiento/ impulso, aquello que te mueve hacia. Podemos definirlas como un conjunto de reacciones automáticas ante un estimulo interno o externo. Las emociones nos afectan de modo positivo, impulsando a la persona a avanzar pero también de forma negativa bloqueándola, inhabilitándola para alcanzar algún objetivo.

La emoción por la que me he decidido a hablar es la Envidia. Por definición podríamos decir que es una experiencia subjetiva de malestar producida por el bien ajeno y por el deseo de poseer algo que no se tiene. En un primer lugar me gustaría hacer una distinción entre la envidia “mala y la envidia sana”.
La envidia sana es aquella en la que se reconoce que el otro posee algo que deseamos pero con la característica de que internamente también lo deseas para él, además al detectar esta emoción Autor: Cristianos puede hacer que trabajemos todo lo posible para conseguirlo. Es sana porque no acarrea frustración ni dolor. Sin embargo, hay otra envidia que es más enfermiza ya que genera una continua infelicidad, frustración, dolor y desazón por no poder tener lo que el otro tiene u ha conseguido, de tal manera que llega a inhabilitarte para mirar sobre los propios deseos y como conseguirlos.

En un contexto social la persona que envidia al estar mas resentida su primera reacción puede ser el ataque junto a la critica, frenando el amor al prójimo. Es un deseo de circunstancias personales que acontecen a otra persona y tu no lo tienes.
Físicamente puede haber diversas reacciones pero algunos de los factores comunes podrían ser el nerviosismo, aumento de la tensión corporal. Algunas personas reaccionan de forma mas agresiva otras de una forma mas callada. Como todas las emociones actúan sobre el sistema nervioso. Muchas personas buscan llamar la atención, llenándose de protagonismo. Resaltan lo negativo intentando generar malestar en el entorno, tratando de contagiar el mismo sentimiento. Si esta en su mano bombean a un tercero.

Algunos de los pensamientos asociados se relacionan con ver las circunstancias envidiadas en mas áreas de la vida de esa persona. Extender el beneficio percibido y exagerar lo bueno. En ocasiones lo que sale realmente es lo que no te gusta de tu vida y se exagera la negatividad. Desde un punto de vista mas profundo los pensamientos pueden estar relacionados con inseguridades, deseos, origen de malestar.

La conducta incorporada a esta emoción seria la crítica, llamar la atención, empequeñecer a la persona envidiada, intentar generar la misma emoción en terceras personas. Se trata de una declaración de inferioridad.

La envidia es una emoción compleja y cegadora, que nos hace olvidar que somos los protagonistas de nuestras vidas. El tiempo de una persona envidiosa se acaba perdiendo, dedicándolo al deseo de lo que tienen los otros, opinando y juzgando sobre ello.

La envidia dirige nuestra energía hacia el camino equivocado “el otro” en lugar de orientarnos en alcanzar los propios sueños. Pero como toda emoción se puede detectar y así regularla y utilizar esa información para conseguir una conducta mas adaptativa.

Cristina Garcia

 

CristinaIzquierdo

Licencias en Derecho y especialista en Desarrollo Personal y Profesional, Executive Coach

 

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