Despuès del Verano… ¿Vida de Perros?

Carmen Vicente

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Con el inicio de Septiembre, termina el periodo de verano, vivido por muchos como una época del año con temperaturas benignas, el tiempo libre y actividades de ocio (al menos en el hemisferio norte).

Comenzamos a avanzar hacia el otoño y la “vuelta al cole” a la vida reglada por tiempo para trabajar(buscar trabajo)/estudiar y tiempo para descansar, lleno de ¿tareas? ¿obligaciones? Tengo que…. Debo de…. En definitiva, lo que durante años se ha calificado como “Vida de perros” por los que asocian este ritmo de vida a una existencia triste.

Sin embargo, como propietaria de dos perros que he sido, he disfrutado con ellos una vida plena de felicidad (con sus alti-bajos, por supuesto) que me ha llevado a pensar en esas cualidades pseudo-humanas que sabiamente aplican para dirigir su propia existencia.

Para mí, la más llamativa es su capacidad de reconocer en otros sus cualidades de liderazgo, y es que necesitan identificar un líder de la manada a quien seguir y admirar, y también quien da de comer y con quién jugar…. ¿tendrá esto algo que ver con las personas?

Cuando el líder está equilibrado, se sienten equilibrados, mientras que “tirar demasiado de la correa”, les transmite tensión e inseguridad.

Una vida equilibrada les invita a:

  • Dar sin exigir nada a cambio
  • Saludar cada vez que llega alguien a casa, recibiéndole con cariño y alegría
  • Jugar y divertirse con las cosas más sencillas y cotidianas de la vida
  • Investigar y curiosear. Es una actividad excitante, que además renueva
  • Relacionarse con otros, conocerlos y compartir
  • Hacer ejercicio cada día y también dormir/descansar. Haciendo uso de dos estados: encendido (en plena forma) y apagado (en plena recuperación)
  • Recibir muestras de cariño (caricias, arrascadas…) y devolverlas a su manera

A ti que has elegido leer este post, te dejo aquí algunas reflexiones que espero te ayuden a que el invierno no sea una experiencia triste, sino una vida llena de plenitud, felicidad y equilibrio como la de mis perros, de uno de los cuales es el que aparece arriba en la foto.

¿Podríamos responsabilizarnos de poner en práctica pequeñas cosas como éstas?

¿Te acuerdas cuándo ha sido la última vez que agradeciste algo a alguien o lo haces a diario?

¿Cómo te sientes cada vez que alguien sale a saludarte, a darte un abrazo o un beso? ¿Lo haces habitualmente con otros?

¿Cuáles son esas cosas sencillas, sin las cuáles sentirías que no es tu vida? Date cuenta y recuérdatelo  cada día.

¿Cómo haces para probar cosas nuevas?

¿Das muestras de aprecio y cariño cada día?

Aprovecho para dar las gracias a aquellos que lo habéis leído, a los que me seguís habitualmente y a aquellos que decidiréis hacerlo a partir de hoy. Desde aquí os envío un caluroso abrazo, en una noche aún con sabor a verano.

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