Cuando tu enemigo eres tú

Por: C. Sangrador

 

CUANDO TU ENEMIGO ERES TÚ

“Si quieres ayudar al mundo, ayúdate a ti mismo”

RamanaMaharsh

 

 

Vamos a trabajar sobre la creencia limitante nº 2 de Albert Ellis.

Partiendo de la hipótesis de que no son los acontecimientos, sino la interpretación que hacemos de ellos, los que generan los estados emocionales, Ellis diseñó un método terapéutico en el que, tras el diagnóstico de la irracionalidad, generadora de emociones negativas, pretendía cambiar nuestros esquemas mentales irracionales por otros más racionales y realistas, capaces de generar estados emocionales positivos.

 

Antecedentes

 

Acude a mi gabinete un profesor de Filosofía en el que se observa un estado de ansiedad, manifestado por rapidez al hablar, tics, mirada cambiante, sensación de tensión muscular y expresión facial preocupada.

Al preguntarle en qué quiere que le ayude, comenta que está agobiado, que se encuentra ansioso, porque considera estar fracasando como docente. Cree que no todos los alumnos de su clase están consiguiendo aprender todos los conocimientos de Filosofía que él considera suficientes. Se siente presionado por sí mismo porque tiene como meta que todos los alumnos aprueben la asignatura con un mínimo de un 6 sobre 10 para conseguir su objetivo de “fracaso 0”.

Por otro lado, comenta estar preocupado porque el director de su Instituto le ha ofrecido la Jefatura de Estudios y, aunque le gustaría mucho asumirla, cree que no es suficientemente capaz, porque hay algunos detalles que no conoce en profundidad y eso le hace concluir que no es adecuado para este cargo directivo.

Analizando lo que comenta, parece darse en él la Creencia Limitante que Ellis cataloga como nº 2:

 

“Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles”.

 

Las razones que nos llevan a determinar esta hipótesis es que, tras una hora de conversación el profesor expone un sentimiento de falta de creencia en sus propias competencias. Se autoenjuicia negativamente como profesor por no llegar a conseguir que todos sus alumnos aprueben. Cree que no puede ser un buen Jefe de Estudios porque no domina todas las funciones que tendría que asumir.

También reconoce que es muy autocrítico consigo mismo.

Dice que cuando reflexiona sobre su falta de competencias y habilidades siente una baja autoestima. Al hablar con él, parece que se autoevalúa basándose en lo que queda por lograr, minusvalorando las metas que consigue.

Tiene gran insatisfacción vital porque se centra en lo que le queda por lograr.

Reconoce sobrevalorar las situaciones de fracaso: los alumnos que no aprueban, los alumnos que no tienen falta de atención, las competencias que no tiene adquiridas para ser Jefe de Estudios, se cuestiona también como marido y como padre. Su valoración personal depende de sus logros y nunca consigue satisfacción porque cree que no es perfecto.

 

Comentario

 

Esta creencia es limitante porque tiene como objetivo el logro de un imposible: alcanzar excelencia en todas las competencias.

Las preguntas que se le harían estarían enfocadas a:

Buscar aspectos de éxito vital:

¿Hay algo de lo que te sientas satisfecho en tu vida?

Dirigidas a encontrar dentro de su historia vital circunstancias similares para poder partir de una experiencia de éxito:

¿Has tenido alguna experiencia parecida en tu vida?

¿Qué pasó?

¿Cómo hiciste para que todo mejorase?

 

El ser humano debe ser consciente de que es poseedor de fortalezas, pero también de limitaciones, que no debe enjuiciar ni criticar, sino aceptar y, desde la aceptación, avanzar hacia el progreso, hacia el cambio, si procede.

El no ser perfectos en todos los ámbitos, nos dota de oportunidades, ya que tenemos que contar con los demás para poder aprender, ser ayudados y relacionarnos en situaciones de cooperación.

Es importante y deseable que las personas tiendan a una mejora personal, profesional, social y emocional, por lo que supone de sensación de avance.

Pero hay dos modos de enfrentarse al progreso.

El primero, saludable y deseable; el segundo, obsesivo y no deseable.

La diferencia entre los dos radica en la actitud.

Plantearse objetivos realistas y avanzar hacia ellos con actitud relajada, disfrutando del camino, saboreando cada pequeño logro.

Plantearse objetivos excesivos y avanzar hacia ellos de modo ansioso, no considerando nunca haber llegado a la meta.

Los objetivos excesivos y la ansiedad hacia su logro tienen efectos colaterales en la persona. Por un lado, la restan capacidad de disfrute, en el camino de avance hacia el logro del objetivo.

Por otro, sienten poca satisfacción al conseguir un objetivo porque ponen el foco más que en lo logrado, en lo que todavía queda por lograr.

Las aspiraciones de mejora son inherentes a los seres humanos saludables. Las personas que quieren mejorar y progresar se establecen metas, compromisos de logro que les impulsan a la acción.

 

Cuadro de creencias limitantes VS. creencias posibilitadoras

 

 

Conclusion

 

El objetivo vital más importante es conseguir satisfacción por la vida y, para ello, hay que fomentar el cambio de actitud ante las circunstancias que nos impiden lograrlo.

En el caso de nuestro cliente, va a comprometerse a marcarse pequeños objetivos y a celebrar cada uno de ellos como muy importante.

Practicará la autofelicitación, las palabras de aliento hacia sí mismo cada vez que consiga avanzar por poco que sea.

Pondrá el foco en el proceso más que en los resultados.

Se le propondrá que comparta sus logros con alguien de su confianza.

Saldrá de su zona de confort practicando competencias para las que no se sienta capacitado, para demostrarse que su propia valía no se menoscaba por no ser capaz de llegar a un objetivo.

Las creencias limitantes son nuestro peor enemigo pero la gran noticia es que, la medicina está dentro de nosotros. El cambio de actitud será esencial para transformar una creencia limitante en una creencia posibilitadora.

 

“no lo olvides…

Son tus creencias, ciertas o no, las que configuran tu mundo”.

Rhonda Byrne

 CONCHITA SANGRADOR MORENO

Coach Ejecutivo-Organizativo Profesional

 

 

 

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