Todo el mundo debería saber que usa gafas

Por: Eva M.

 

TODO EL MUNDO DEBERIA SABER QUE USA GAFAS

 

Antes de comenzar mi certificación como Coach Profesional, poco sabia del significado de lo “cognitivo-conductual”, pero sí que era consciente de que veo el mundo de una forma porque me he criado en un determinado país, en una determinada familia o estudiado en un determinado colegio, entre otros muchos factores.

Cuando te cuentan que son pensamientos irracionales basados en creencias limitantes, que todo el mundo tiene, tampoco te han descubierto nada, salvo la manera de llamarlo no es algo “lógico” ¿no? La religión, la educación, la clase social…; pero cuando vas profundizando en ellas, te sorprende darte cuenta de otras no tan obvias inundan muchos de los discursos que escuchas en el trabajo.

Entre los pensamientos o creencias limitantes más característicos y frecuentes se encuentran los “debería”, el siempre tener razón, la falacia del cambio, visión catastrófica, etc…

A través del dialogo incondicional con el cliente, se pueden identificar e incidir en creencias, actitudes y puntos de vista, con el objetivo de hacer que la persona pase a interpretar las cosas de otro modo, por un lado, y se plantee diferentes objetivos y expectativas, por el otro.

Se trata de una intervención limitada en el tiempo, orientada hacia el cumplimiento de metas, y enfocada en el presente. Esta aproximación busca la resolución de problemas para ayudar a los clientes en situaciones de bloqueo emocional, psicológico, o conductual, de manera que puedan seguir progresando en la consecución de objetivos.

No obstante, debemos cuidar un detalle esencial con nuestro cliente, ya que a pesar de que debemos ayudarle a darse cuenta de sus creencias limitantes y como identificarlas, debemos huir de este término ya que puede percibirse como algo “malo” que deben corregir. Un término que he utilizado en la práctica ha sido pensamientos automáticos o utilizar la metáfora de las gafas que cada uno llevamos puestas, ahora tan familiar para mí.

Esos pensamientos, a los cuales les atribuimos una certeza absoluta y que, a fuerza de repetirlos, sin habernos parado a cuestionarlos o desafiarlos, los acabamos automatizando y son los que condicionan nuestra conducta y afectos.

En el coaching cognitivo conductual, parte de dos premisas básicas:

a) La forma en que una persona se siente o se comporta está determinada por las creencias que mantiene y su percepción de una situación particular o problema.

b) Las emociones negativas como la ansiedad pueden interferir en su rendimiento. Se centra en ayudar a las personas a mejorar sus habilidades de resolución de problemas, ser conscientes de sus pensamientos y apoyarles en la modificación de las creencias que interfieren en el rendimiento, originan estrés y bloquean la obtención de sus objetivos. Y es cuando

Estamos acostumbrados de hablar continuamente de stress o de objetivos, pero poco se habla de Emociones. Palabra que por definición alude algo básico e inherente al ser humano pero que poco o nada se tiene en cuenta en el mundo de la empresa o se contempla como algo que está “de moda” y que realizando talleres de mindfullness o risoterapia está todo hecho, porque eso “no da dinero, no es productivo”.

Los factores laborales que contribuyen a desarrollar los niveles de estrés son numerosos, y con frecuencia el individuo no es consciente de su presencia, ni de que puede estar utilizando estrategias a la hora de afrontar situaciones y que no le son útiles. En el proceso de coaching se debe trabajar sobre la identificación de las fuentes de estrés, o riesgos psicosociales, y sobre la forma en que el cliente afronta esas situaciones, incluyendo el manejo de las emociones, para aprender a auto gestionar el estrés y mejorar la calidad de vida.

El coaching ayuda a tomar decisiones en momentos difíciles, y a enfrentarse de un modo saludable a los cambios.

En resumen, el enfoque cognitivo conductual nos ayuda a saber enfocar las situaciones complicadas del modo más constructivo posible, sin dejarse llevar por los miedos y la ansiedad.

Por todo lo anterior creo que todo el mundo debería saber que lleva unas “gafas” y el coaching nos ayuda a darnos cuenta de ellas. Una vez que eres consciente de que modelo llevas, ya solo depende de uno mismo “limpiarlas” de vez en cuando.

 

 Eva Menendez

HR generalist – Saint Gobain

Coach Ejecutivo-Organizativo Profesional

 

 

 

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