El Coaching. Un proceso Persona a Persona

Por: M. Esquivel

EL COACHING. UN PROCESO DE

PERSONA A PERSONA.

 

Desde mi experiencia como psicóloga, puedo reportar de primera mano la eficacia de la corriente cognitivo conductual y la corriente humanista para ayudar a los clientes a mejorar su nivel de bienestar. Es más, desde mi punto de vista como clínica la combinación de ambas es más que beneficiosa para el cliente. Por un lado, trabajas con delicadeza la creación de una relacion terapeutuca basada en la aceptación incondicional de tu cliente, creando un clima de confianza, transparencia y humildad. Por otro lado, y teniendo en cuenta esta base positiva de rapport puedes trabajar las emociones, pensamientos y comportamientos de tu cliente desde su lado, apoyándole y entendiendo su sufrimiento. Incluso, dentro de un proceso clínico puedes añadir técnicas de los enfoques de tercera generación, como la psicología positiva y la aceptación para el compromiso que te ayudan a cerrar procesos más patológicos y reforzar el potencial del cliente para llegar a una vida plena.

Teniendo en cuenta todo esto, tanto por años de práctica como por años de dedicación, la opción de darles una vuelta a estos dos enfoques para utilizarlos como base para los procesos de coaching organizativos me parecía más que emocionante. Es más, en mi caso uno de mis objetivos personales con la formación para la Certificación era pulir los límites de trabajo que ne ayudasen a definir mi Yo-Terapeuta con mi Yo-Coach, aun usando las mismas herramientas (aunque el enfoque es claramente diferente). Sin duda alguna, valoro altamente la importancia del trabajo cognitivo para romper creencias disfuncionales que no te dejan avanzar y del trabajo emocional para manejar las emociones negativas que se generan en momentos de alto estrés o conflictos organizativos, y creo aún más firmemente en la importancia de fijar objetivos bajo un prisma de aceptación incondicional y compromiso, no con el resultado, sino con uno mismo y el proceso. Estos elementos me parecen clave de cara al éxito en un proceso de coaching ejecutivo, y puedo dar fe en base a mi experiencia de que con estos elementos podemos generar preciosos momentos de insights, cambios y recargas.

A pesar de esto, en ciertos procesos ejecutivos y de equipo, había notado que estás técnicas tenían un enfoque más individualista, lo cual dejaba muy poco espacio a trabajar la relación del individuo con el sistema. Y es que, bajo ni punto de vista, en estos casos es esencial entender el contexto en el que se generan las problemáticas, la estructura que sostiene los conflictos externos y entrenos, y la figura relacionan con todos los elementos del sistema. Por eso, tras haber experimentado el enfoque psicodinámico del coaching, puedo afirmar que este es una base imprescindible para cualquier coach ejecutivo. Creo que esto te genera una base de entendimiento que te facilita posicionarte al lado de tu cliente y entender todas y cada una de las variables que afectan al bienestar del individuo y que servirán como apoyo o lastres a la hora de conseguir nuestro objetivo.

Recientemente he tenido la oportunidad de trabajar un proceso de equipo, y habiendo estudiado los beneficios de esta dinámica, mi responsabilidad como coach me llevo a ponerlo en práctica para ayudarles a que desarrollarán su potencial como equipo. Y es que en este caso, era más que obvio el papel del sistema (primer elemento), ya que las normas, valores y dinámicas de la empresa marcan la dinámica de cada ente relacional (elemento básico, individuo). Cabe mencionar que, en esta especificación de lo general a lo concreto, hay que darse cuenta de las relaciones creadas y de las uniones grupales, con el fin de entender el rol de cada individuo, ya sea asignado o aceptado. Aquí es donde empezamos a ver cada pieza del sistema, las que están bien Unidas, las que están Unidas a la fuerza, las piezas rotas, las piezas renovadas porque un día se perdieron otras. Para mí como coach, este es el mejor momento, porque es el momento de definir la nueva estrategia, del individuo consigo mismo y con el grupo, con su equipo de trabajo y con su empresa.

Sin duda alguna, los resultados obtenidos hasta el momento están siendo satisfactorios, por lo que ya puedo confirmar también como coach ejecutivo la potencialidad de este enfoque.

Para cerrar este artículo, me gustaría mencionar que lo más imprescindible como coach, no es tanto el enfoque sino la pasión por la profesión. La vocación, y de verdad que esto es en ni humilde opinión, tiene un impacto más positivo en los clientes que las técnicas que les expliques para apoyar su reflexión. El cambio se produce con confianza y energía, y eso al principio es el trabajo del coach.

Miriam Esquivel Moreno

Coordinator of SINEWS InCompany SERVICES

Psychologist & Executive Coach

 

 

 

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